El Departamento de Movilidad Sostenible del Gobierno Vasco, a través de su ente público Euskal Trenbide Sarea, ha iniciado ya el desmantelamiento del viaducto y la antigua estación del ferrocarril de Pasaia tras la apertura, el pasado sábado, de la nueva terminal soterrada como parte de la variante ferroviaria Altza-Galtzaraborda. La consejera Susana García Chueca, ha comprobado las actuaciones que se están llevando a cabo y ha subrayado que, “de esta manera cumplimos la palabra dada en su día por mi antecesor en el cargo, Iñaki Arriola, y la entonces alcaldesa de Pasaia Izaskun Gómez, de que a la apertura de la nueva infraestructura le seguiría la demolición del viaducto, en lo que, a mi juicio, constituye un ejemplo impecable de buena gestión”.
En la visita la consejera, que ha estado acompañada también por el viceconsejero de Infraestructuras y Movilidad Sostenible, Miguel Ángel Páez, y del director general de ETS, Antonio López, ha anunciado que “esta misma semana ETS licitará la obra de demolición del viaducto, una estructura que quedaba a escasos metros de algunas viviendas del municipio y cuyas vecinas y vecinos, disfrutarán de una calidad de vida mejor tras su desmontaje”.
Los trabajos han comenzado con la retirada del cableado de la catenaria del viaducto y seguirán con el desmontaje del resto de las instalaciones ferroviarias, incluidas las vías. El desmantelamiento de la estructura del viaducto se realizará a lo largo de 12 meses, una vez sean adjudicados los trabajos de demolición. Estos contemplan la demolición de la mayor parte del viaducto, que cuenta con una longitud total de 386 metros, manteniendo únicamente aquellos elementos estructurales necesarios para garantizar la estabilidad de las edificaciones cercanas y la doble arcada sobre el río Molinao, que quedará como vestigio. En este sentido, se ejecutarán las pantallas de contención necesarias para asegurar la estabilidad de los elementos conservados.
Antes de comenzar con las demoliciones, ETS procederá al desmontaje de todas las instalaciones y mobiliario que se pueda reutilizar, sobre todo en el edificio de la estación en desuso. Asimismo, realizará una inspección previa de las residencias y locales colindantes y preparará un sistema de auscultación de estos edificios. Dada la proximidad de las viviendas en algunas zonas del viaducto, se encapsulará el punto concreto que se derribe mediante una estructura tubular compuesta por una parte fija y una móvil, con un sistema de captación y filtrado de polvo para minimizar su emisión fuera de ese recinto.
La demolición permitirá eliminar la barrera que supone el viaducto del Topo en el entorno urbano y paisajístico de Pasai Antxo. Con esta actuación se pretende facilitar la conectividad urbana, impulsar la regeneración de este ámbito y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, con un total de 2.800m2 liberados para la ciudadanía.
“Dada la proximidad de las viviendas, los trabajos son más complejos de lo que pueda parecer. No se puede proceder a la demolición como si fuera una infraestructura exenta y lejos de las casas”, ha apuntado Susana García Chueca. Una vez que se completen las labores, ha añadido, “el Ayuntamiento tendrá que definir la urbanización que quiera ejecutar, ya que al tratarse de suelo municipal le corresponde la responsabilidad del uso que le quiera dar”.

